domingo, 23 de diciembre de 2012

Tus besos me saben a fresa.

Sólo quiero llorar hasta quedarme sin lágrimas.

Pero he de ser fuerte por Ali. Por mamá. Por la abuela.

He de transmitirles fuerza. Para que no terminen de derrumbarse.

Debo ser fuerte por él. Por mi abuelo. Es lo que él querría ¿verdad?

Aunque sí puedo llorar sin que me vean.

Te quiero, abuelito. Te quiero. Te quiero.

Te quiero...

Tanto o más que cuando de pequeña os decía, a ti y a la abuela, 'tus besos me saben a fresa'

Te quiero tanto... por eso lloro. Entiéndelo. No es que sea débil.
Es porque te quiero.

Vale, quizás no sea tan fuerte como debería. Pero es que te voy a extrañar. Mucho.

Te quiero, lo sabes ¿no? Quizás últimamente no lo dije lo suficiente. Pero te quiero. Muchomuchomucho.

¿Recuerdas cuando se me hacía esa pregunta de pequeña y abría mucho los brazos, me ponía de puntillas y abría mucho los ojos, diciendo, con la boca muy abierta, 'ASÍ!'?

O decía: 'de aquí a la luna. Y vuelta.

Tus besos me saben a fresa, lo recuerdo.

Y ahora... he de ser fuerte por mamá, por la abuela. Por ti.

Te quiero. Siento no haberlo dicho más amenudo. Lo siento. Por favor, ¿podrás perdonarme algún día? ¿Podrás hacerlo? No me excusaré diciendo que me es muy difícil hacerlo. A los seres queridos hay que decirle cuánto les quieres. Nunca es demasiado.

Por favor. Perdóname por no preguntarte más cosas. Perdóname por cualquier cosa que haya hecho mal.
Sabes que te quiero.

Eso SIEMPRE.

Adiós. De tu primera nieta. De tu niña. De Ainhoa. No, de "Inhoa", como tú me decías.

De esa niña traviesa pero obediente que siempre disfrutó
contigo.

Adéus, da túa mociña, que se vai facendo grande, pero que, en realidade, aínda precisaba da túa presenza. Adéus.

sábado, 22 de diciembre de 2012

(...)

Mira.
:(
Sabes qué es esto?
Como me siento hoy.
Y, aunque no lo creas, no es culpa tuya.
Aunque has ayudado.


Hoy desearía salud para todos.
Hoy sólo deseo que nadie llore por el estado de otro ser querido.
Hoy sólo quiero estar con mis seres queridos y olvidarme de todo.
Quiero volver al pasado, cuando éramos niños.
Y nada iba mal.
Porque seguimos siendo niños, aunque no lo reconozcamos.
Pero hemos crecido.
Y ahora...
Sólo deseo que me abraces sin importar lo qué pasará después.
Y sólo quiero aprender a decir "te quiero".
Sin que sea tarde.




(Te quiero)

martes, 18 de diciembre de 2012

Want you want-Made of stone (evanescence)

Entró, derribando la puerya, aunque eso no consiguió despertarlo, si no la descarga eléctruca que recibió al momento. Había perdido la cuenta de las que llevaba ya. Gritó, incapaz de moverse, atado de pies y manos a aquella mesa infernal. Escuchó golpes y gritos. Pero él sólo sentía dolor. Y una mano en su hombro, en el otro. Una voz.

-Leo, ¿qué pasa? Oh, no. Espera, Leo. Aguanta.

 Un ruido sordo y primero la descarga se detuvo. Después dejó de gritar y cayó al suelo, liberado de sus atarudas. Le levantó y le movió.

-Tengo que sacarte de aquí.

Él fue recuperando la lucidez, y empezó a correr sin su ayuda. Pero ellacaminaba sin fijarse, impaciente por sacarlo de allí. Viocómo se acercaba al cruce de pasillos en el que los guardas tenían sus despachos. La sujetó antes de que firase la esquina y la puso entre él y la pared.

Pudo verla entonces. Después de aquellas angustiosas semanas... ¿o habían sido meses? Ella, seria y atenta, no dejó de mirarlo con ternura. A la mente de Leo acudieron preguntas, pero entonces escucharon gritos.

-¡Buscadlos! El chico da igual si le quitáis la vida, pero la chica tiene que estar intacta.

Empezaron a correr y se adentraron en el laberinto de pasillos. Tras un rato moviéndose a hurtadillas, llegaron a un callejón sin salida. Dieron la vuelta, pero una vez en el cruce de cuatro pasillos se vieron acorralados.

Y él se quedó con la boca abierta al verla luchar. Sus movimientos no eran para nada profesionales, pero dejaba a aquellos hombres tumbados de un puñetazo. Las preguntas siguieron apelotonándose en su mente. Pero tuvo que centrarse en defenderse de sus atacantes.

Todo ocurrió muy rápido.

Uno de los pasillos estaba a sus espaldas. Escuchó un grit.

-¡Disparad!

Y disparos junto a un grito, mientras se daba la vuelta. Zoe se puso delante de él, que gritó su nombre mientras cinco balas impacyaban en su estómafo y su pecho.

Pero no se desplomó. Corrió contra ellos y los dejó KO uno a uno. No quedaban más guardas. Le sonrió, con la camiseta empapada en su propia sangre, y, esta vez sí, cayó.

domingo, 16 de diciembre de 2012

A estas alturas reconozco... que te extraño.

A estas alturas reconozco que estoy perdida.
No puedo negarlo más y seguir escondida.
Guantes, gorros y bufandas me esconden por el día.
En la noche me refugio en mi guarida.
La gente lo ignora todo mientras camina.
A cada paso que dan cae sobre ellos una pesadilla:
Nunca la perciben hasta que se convierte en su vida.
Gotas en el mar, eso es lo que somos,
En la eterna calma tras nuestros ojos,
Luego de que tras tantos lloros
A nuestros labios les sepa un beso a poco.
Intenté buscarte, por la noche, en algún sitio de mi alma.
No pude encontrarte hasta después del alba.
Hoy te has ido con una palabra.
Olas en la bañera se llevaban tus miradas.
Antes de volver a verte, en el nuevo año.
Inútilmente intento no hacerme daño.
Necesito tenerte a mi lado.
-Hola ¿qué tal? -Bien, ¿tú?
Aunque no lo creas, te extraño.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Crónica de una experiencia por vivir.



Me siento en la silla en el centro del escenario. Sonrío, nerviosa, a Oro, y respiro hondo, mientras se abre el telón y todos aplauden. Tiemblo. Carraspeo un poco. Pronto los gritos de apoyo se desvanecen junto al resto de sonidos.

Estoy sola.

Coloco los dedos en su posición correspondiente. Cierro los ojos. Sé que me están gravando varias cámaras. Le dedico un pensamiento.

Toco la primera nota. La segunda. La tercera... Mis dedos empiezan a bailar solos. Poco a poco me tranquilizo.

Y empiezo a cantar.

Al principio me tiembla la voz. Luego voy subiendo el volumen hasta que sé que todos pueden oirme. Y me olvido de todo.

Cierro los ojos, inclinándome hacia atrás. Marco el ritmo con el pié. Y al echar una mirada  al público, veo manos levantadas. Sonrisas.

Sonrío y sigo cantando. Una sensación electrizante me recorre el cuerpo. Como si sólo estubiesemos mi guitarra y yo, en otra dimensión. Como si nadie me estuviese mirando.

Y cuando acabo, todos se levantan. Todos aplauden.

Y me siento... Siento que...

La música sigue sonando.

¿No la oyes? No, no está en mi cabeza.

Abrazo a Oro.

Suena en mí.

¿Sabes?

No hay nada como esto.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Una razón para creer.

Hace años que dejé de creer en Dios, tambien llamado 'el de arriba', el 'señor' o, como yo le llamaba de pequeña: 'padre', porque nos habían enseñado que era padre de todos.

¿La razón?
Estaba en misa, creo recordar que en Semana Santa aunque no estoy segura, con mi familia, pero entre mi abuela y mi tía. Estabamos situados alante de todo, con el altar hacia la izquierda.
Entonces una mujer quiso hablar. Dijo, emocionada, que un año antes había perdido a la virgen de aquella iglesia que su marido se curara, y tras mucho rezar, ahora estaba perfectamente. Que ella no creía mucho en Dios antes, pero que entonces le estaba muy agradecida.
Mi abuela le susurró a mi tía:
-Mira,¿Escoitaches? A ela curóuselle!-Parecía esperanzada.

Mi tía no parecía convencida. Es más, estaba muy abatida.

Y yo no sé si tenia diez años u ocho. Pero nadie me había contado nada. Sin embargo, yo había escuchado a mi madre hablar de que mi tío estaba muy mal.

Y pensé, seria, comprometida conmigo misma y hacia mi tía, mitío y familiares, que yo rezaría cada noche para que se pusiera bien.

 Y así lo hice. Me pasé casi un año rezando cada noche media hora o más, repitiendo las escasas oraciones que sabía y pidiendo la salud de mi tío.

Un tiempo después, antes de que muriera, supe que tenía cáncer.

No duró mucho. Y mi tía lloró y lloró. Y mi primo, de mis años, intentaba consolarla. (Era su abuelo)

 ¿Y yo? Yo no fui al entierro porque mis padres pensaron que si había llorado en casa, allí más. Y querían ahorrarme esa experiencia.

Ni quería ir.

Estaba confundida, frustrada. Estaba segura de que había deseado de corazón que se curara. Estaba segura de que había encendido suficientes velas en la iglesia. Estaba segura de que había cerrado los ojos lo suficientemente fuerte al rezar para no distraerme de nada.

Estaba segura de haberlo hechjo todo bien. ¿Y había fallado?
¿Les había fallado?

No. En ese momento dejé de creer en Dios. Dejé de creer en los rezos. Dejé de creer en ir a la iglesia los domingos, en la propia iglesia.

Me sentí engañada y traicionada. Me sentí idiota.

Y hoy... mi abuelo. Mi único abuelo, está en el hospital. Tiene cáncer, también. Está fatal. Si en estos días no se recupera, no volveré a hablar con él.

Y ahora, despues de tantos años, que en realidad no son tantos,pero que en mi corta vida representan mucho, necesito una razón para creer. Necesito tener añguien a quien pedir por favor. Que por favor se ponga bien.

Que no se vaya. Que se recupere. Que pueda seguir disfrutando de él unos años más : todavía no es muy viejo. Que mis primos pequeños puedan crecer con él.

Ahora, de nuevo, necesito una razón para creer que hay alguien ahí, que puede ayudarle.

Necesito volver a creer, aunque tropiece de nuevo con la misma piedra.

Porque necesito un milagro.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Lo reconozco.

Me he perdido, sí. ¿Pasa algo?
¿Que ahora no puedo salir?
Vale.
Ya lo sabía y me metí igual en este callejón sin salida, en el que reina tu presencia.
Y sí. Sabía que era una trampa de veneno.
Pero soy adicta a tu veneno.
Y me has emborrachado.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Se busca. CAP 12


    Nathan llama a la puerta, que aun no he abierto. Miro las llaves las cojo.

-Marcus...-susurro, él está intranquilo-tengo que colgar. Ya... mañana hablamos.

-Princesa... está ahí ¿verdad?- es la primera vez que noto en su voz algo parecido a los celos.

-Sí, P.A, no tenía otro modo de alejarlo de ti-respondo con dulzura.

-No te fíes de él, princesa. Ten cuidado

viernes, 30 de noviembre de 2012

Cadena de 'cosas que me gustan de ti.'

¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? Ni yo lo sé explicar. Porque antes de nada, tú no deberías gustarme. Estás prohibido para mí. Y sin embargo...

Me gusta tu sonrisa. La de verdad. 
La que me enseñas a mí.
Me gustan tus ojos de color indefinido,
desde el negro hasta el naranja miel, 
pasando por varios verdes y marrones.
Tu pelo revuelto.
Me gusta tu manera de reirte de mí,
y consolarme con un abrazo después de hacerme rabiar.
Cómo ves las cosas cuando estás desanimado.
Y ese gusto tuyo por los gorros raros.
(Me gusta cada uno de los que tienes)
Tu música.
Tus abrazos sorpresa, cuando te aburres.
Tu forma de sentarte a mirar el móvil.
Cómo me llamas.
Cómo me alegras el día al hablar conmigo.
Lo que escribes.
Tu timidez delante de una cámara.
Tu olor 
cuando estás a mi lado 
y en mi chaqueta cuando te has ido.

Y he de reconocer que me he vuelto adicta al peligro de que me gustes. Me he vuelto adicta a tener miedo de lo que pueda pasar. Me he vuelto adicta a la sensación que tengo cuando hablamos, como amigos. Y al fantasma que se ha atado a mi alma y no me deja nunca, recordándome tu nombre constantemente. Y al ángel que cada momento me recuerda que no voy a perderte.
Me he vuelto adicta a ti, sin haberte provado.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Se busca. CAP 11


-¿Puedo pasar?

    Miro a Henry y asiento mientras me aparto. Cierro la puerta y me giro. Él tiene la mirada clabada en el suelo y aunque sus brazos están colgando, sus puños no dejan de cerrarse y abrirse.

-¿Quieres tomar algo?

    Niega con la cabeza. Le invito a ir a la sala de estar y nos sentamos en el sofá sin hablar. Le dejo tiempo.

(...)

Hola
 Hoy quería escribir, aunque no tengo nada pensado. Podría escribir una carta para él, o explicar cómo me siento. Y lo voy a hacer. Porque tengo que soltarlo. Porque he roto las normas de mi juego antes de empezarlo.

 Porque cuando empecé a pensar en tus ojos, rompí el trato antes de proponértelo. No soy capaz de hacerlo, ni seré capaz. Es curioso cómo ella lo supo antes que yo. Y me avisó: "

-"Ya no vas a ser capaz de hacerlo".

 Qué razón tenía. Hablé contigo antes de ello, y ahora. Y durante estos días. Estas tres semanas van a hacer en un día. Y hoy...

 Hoy y ayer y cada día desde que te fuiste pienso en ti. Intento engañarme. Pienso que puedo estar a tu lado sin pensar en tus labios. Pero lo cierto es que tan sólo puedo pensar en ellos sobre los míos. Porque... porque la he fastidiado. He intentado olvidarte continuamente y centrarme en los estudios. Y sólo me centraba en ellos para poder ir a verte.

 No estoy lista para esperar tantos meses a verte. No estoy lista para olvidarte. No estoy lista para admitir que me enamorado de ti.

    Pero me he enamorado de ti.

 Me repito continuamente que no tenía que haber pasado. Y luego me pregunto cómo podría haberlo evitado. Y siempre termino diciéndome que ya está y no puedo cambiarlo.

 Intento limitarme a tus labios. Pero me miran tus ojos, y tus manos me acarician el pelo. Intento dejar de pensar en ti, y apreto los ojos. Cada letra de cada canción me recuerda a ti. Cada vez que veo el calendario. Cada vez que canto con mi guitarra. Cada vez que cuando me quedo por la noche en blanco, oigo la lluvia golpear el tejado. Cada vez que te veo conectado y me río por las cosas que dices. Cada vez que amanece mientras me pongo un gorro de lana o la chaqueta para salir a un día más de espera.

 Estás muy lejos. O a lo mejor soy yo quién está lejos. 

 Ojalá... ¿qué? ¿ojalá no hubiera pasado? No. Me gusta sentirme así, aunque no lo parezca. Sólo hay un problema: que no puedo demostrar que me siento así. Nunca.

 With or Without yo.


 Con o sin ti, me siento así.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Se busca. CAP 10

    Me levanto de golpe. Eso ha sonado a cristales rotos. Me acerco a la ventana del salón, que da a la calle de al lado. Se oyen voces y vislumbro el halo de una linterna que se mueve.

-¡Vamos! Joder, daros prisa...

-¡Ya lo sabemos! Maldita sea, ¿crees que nos han oído?

-¡Y yo qué sé! Pillad lo que podáis y vámonos.

Esta madrugada.

Ha pasado el tiempo Y no sé por qué te cuento esto... Será que se ha ido La inocencia que llegó conmigo... Si será el dolor de este anochecer que me ha helado el alma Quiero despertar Porque no puede ser verdad Esta mala hora. (...) Dime dónde estás Que te quiero ver Y dejar pasar Esta mala hora. Esta madrugada Que parece nunca acabar esta noche de angustiosa calma Quédate conmigo hasta que la luz se haga. Esta madrugada...

jueves, 11 de octubre de 2012

Porque...

Porque ya no sé qué quiero:
que termine esta espera
o que nunca llegue el momento...

Porque no estoy preparada:
ni para la mala respuesta
ni para un "también te quiero".

Porque me dolería mucho:
que la confianza muriera
y se prolongara el silencio.

Porque si tú me quisieras
estaría perdida otra vez.
Volvería el miedo.

Porque ya no sé qué quiero:
que termine esta espera
o que llegue el momento...

Se busca. CAP 9


    El mismo pelo. La misma altura. Los mismos labios, la misma nariz. Las mismas manos... La misma forma de mirar... Pero los ojos azules.

-¿Quién eres?-pregunto, antes de pensar.

-Henry.

sábado, 6 de octubre de 2012

Se busca. CAP 8



    Me miro al espejo, sonriente. Desde la tarde de ayer con Marcus estoy contentísima.

    Después de salir del río, cuando ya eran las siete y media de la tarde, y como estábamos empapados hasta la cabeza, fuimos juntos a casa. La verdad es que me habría gustado que viniera conmigo, pero dijo que tenía que hacer algo en casa. No le pregunté. Me dio un beso suave y se fue sonriendo y goteando, como me quedé yo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 7


    Estamos tumbados sobre el césped, junto al río. Marcus acaricia mi pelo mientras miro el cielo, manchado con las copas de los árboles. Después del beso no dijimos nada. Y ya hace más de tres semanas que venimos a vernos aquí todas las tardes, para quedarnos tumbados hablando. Pero no puedo apartar de mí la voz de la conciencia. Hay que aclarar las cosas. Aunque me pregunto: ¿Cómo podemos aclarar las cosas si ni yo las tengo claras? Sólo tengo claro que Nathan me gusta desde hace años y que me sigue gustando. Y que Marcus me enloquece. Son completamente distintos, y me gustan de maneras diferentes. Hay una cosa que sé: Que no puedo resistirme a Marcus. Que cuando estoy con él me olvido de Nathan. Y que con Nathan me siento feliz y cómoda, mientras que con Marcus siento complicidad y... no lo sé explicar. Me siento dividida. Giro mi cabeza hacia Marcus y me encuentro con una mirada tierna que me observa y una sonrisa. Dios...

martes, 25 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 6


-¿Cómo te fue con mi hermano?

    Aquí estoy, a las tres del mediodía, tirada en mi sofá como una tonta enamorada, abrazando un cojín mientras recuerdo la cita del día anterior. July está en el sillón de enfrente, comiendo las patatas fritas que puse en la mesa. Me mira con sonrisa pícara pero está impaciente.

-Maravillosamente-Le digo.

    Pone cara de "no me vaciles y confiesa" mientras me tira una patata. Y es que comprendo que esté tan impaciente. Mi madre ya no estaba cuando volvimos al pueblo a las diez de la noche. seis horas dan para mucho más que para ir al cine.

-Suéltalo ya, lo estás deseando.-me dice, echándose en el sillón. Coge otra patata y me señala con ella guiñando un ojo.-¿Qué te ha hecho el casanova de mi hermano? ¿Te ha comido la lengua con tanto beso?

    Sonrío y le miro. Se está impacientando de verdad. Pero es que aún vivo en el día de ayer. No puede culparme ¿no? Decido empezar a hablar.

-Fuimos al cine.-Se ríe y pregunta.

-No me digas, eso es lo único que sé que hicisteis. ¿Qué tal la peli? ¿Cuál visteis?

-Vimos Entre nosotros... creo.-Digo. Entonces me quito de rodeos.-No me fijé mucho, la verdad. Estuvimos besándonos toda la peli...

-¡Lo sabía!-Exclama, comiéndose la patata. Sonrío.-¿Y luego qué hicisteis?

-Nos fuimos a un bar a tomar algo. Estuvimos hablando y hablando, y luego fuimos a pasear al parque. A eso de las...nueve, decidimos volver, y...

-¿Y...?

-Nada, estuvimos besándonos en el coche hasta casi las diez, y nos volvimos.

-Qué bien, así que no...-me mira y me pongo colorada.

-¡Claro que no!

    Nos reímos a carcajadas y cuando nos tranquilizamos hablamos de cómo han sido las clases, o de los nuevos profesores. El de sociales tiene cara de mosca, según July, aunque no sé muy bien a qué se refiere.

-En fin, ya son las cinco y cuarto. Tengo que irme a casa, que vamos a ir a la ciudad a comprar. Nos vemos mañana ¿ok?

-Ok, July. Hasta mañana.

    Se va y yo recojo las cosas. Pienso qué puedo hacer, pero no se me ocurre nada. No me apetece estar en el ordenador, y los demás han ido todos a comprar cosas a la ciudad. Suspiro. Salgo de casa y cierro la puerta con llave. Me voy a dar un paseo.

    Al cruzar la esquina, me freno a tiempo de chocar con alguien.

-¡Marcus!-exclamo.

-¡Princesa!-sonríe-menos mal que frenamos, o acabábamos en el suelo.

    Nos reímos.

-¿Qué tal?

-Muy bien, princesa. ¿Qué estás haciendo?

-Nada, dar un paseo. ¿Y tú?

-Lo mismo-responde, encogiéndose de hombros.-¿Te apetece que te acompañe.

    Noto un calor agradable en la cara. Asiento y caminamos juntos. Nos dirigimos al bosque, el único sitio fresco, en realidad. Vamos hablando sin hablar de nada. Me hace reír constantemente, y cada vez me siento más cómoda. ¿Quién dijo que un chico y una chica no pueden ser amigos? Al llegar, nos sentamos en un merendero.

-¿Y tú que vas a hacer cuando acabes el instituto?-me pregunta.

-Quiero estudiar medicina, para ser cirujana como mi madre. Me encantaría salvar vidas, como hace ella. ¿Y tú?

-Yo quiero estudiar psicología. Me gustaría entender la mente humana, lo que la gente piensa... y entenderme un poco más a mí mismo.

-No parece que te entiendas mal-bromeo.

-Pues tengo unos líos mentales que no puedes imaginar. Hago tantas cosas que no quiero hacer, o digo tantas cosas que no quiero decir...-Me mira a los ojos y se me forma un nudo en el pecho. Oigo latir mi corazón y dejo de respirar. Es como si me hubiera atrapado con la mirada. No me atrevo a decir nada, me siento extraña. Alarga una mano sobre la mesa del merendero, pues estamos enfrente el uno del otro, y la pone sobre la mía. Me quedo paralizada del todo. No puedo evitar hundirme en esos ojos verde pradera. Entonces habla-Por ejemplo lo que te dije el domingo, que me gustaría que fuésemos amigos. Sé que estás con Nathan, pero tenía que decírtelo, Emma.

    No digo nada. Sigo atrapada en sus ojos. Sólo que ahora no quiero irme. No lo entiendo, de nuevo. Cuando dijo eso, el corazón me dio un vuelco de alegría. No puede ser. Estoy con Nathan. Y lo importante, lo lioso, es que estoy bien con Nathan. Es lo que quiero. Entonces ¿por qué no puedo evitar hacer lo que estoy haciendo?

    Estoy adelantándome hacia Marcus sobre la mesa. Arrastro la otra mano hasta encontrarme con la suya. Entrelazamos los dedos. No hemos dejado de mirarnos un segundo. Él también ha avanzado. Nuestras caras están tan cerca... Noto un tirón en el estómago. No puedo hacer esto. Pero lo estoy haciendo igual. La angustia me muerde por dentro. Miro sus labios mientras digo lo siguiente.

-No tenías que haber dicho eso.-Cierro los ojos y le beso. Un contacto suave, para enviar un mensaje.

    Algo que me confirma que me estoy metiendo en un lío del que no puedo ni quiero salir.

Se busca. CAP 5


    Me siento al lado de July en la segunda fila, junto a la pared. Los demás también buscan el mejor sitio para sentarse. Dejo el archivador sobre la mesa y observo mi alrededor. Se oye mucho ruido por los pasillos. Después de la charla de presentación, siempre es lo mismo: Irse a la clase, el tutor nos explica unas cuantas cosas... Aunque este año hay más cambios que el año pasado.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Esta noche

Esta noche desearía hacer tanyas cosas...

    Quisiera pasar toda la noche en vela, hasta que suene el despertador. Oir soplar al viento ahí afuera, a escasos centímetros sobre mi cabeza. Escuchar el golpeteo de la lluvia en el tejado, con este ritmo irregular. Dejar de comerme el coco de una vez. Dejar de pensar en ti...

    Me gustaría tanto verte ahora. Decirte que estoy triste y me intentaras hacer reír con tus bromas. Me gustaría tanto mirarte a los ojos, abrazarte, decirte lo que siento y quedarnos en silencio...

    Me gustaría tanto ir mañana al instituto sin haber dormido. Esforzarme por atender y poder dejar de pensar en ti, de nuevo...

    Quiero escuchar música, con tanto volumen que no escuche a mi respiración. Para no escucharme pensar: "Díselo, aunque se te rompa el corazón".

Se busca. CAP 4


-Hola.-Respondo. Estoy mareada. El corazón me late a cien por hora. Es cómo si el tenerlo cerca me provocara electricidad en la piel. Y sólo me está mirando...

-¿Puedo pasar?-Me pregunta sonriendo. Asiento y me aparto. Cierro la puerta y tengo una extraña sensación de "deja' vu". Normal, se están repitiendo demasiadas cosas. Levanto la vista y PA no me está mirando fijamente, si no que me echa ojeadas y observa su alrededor, como intentando conocer la casa. Finalmente le hablo

viernes, 21 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 3


    Cierro la puerta y subo hasta la cocina, donde lo recojo todo. Me voy a mi cuarto en el tercer piso y me pongo el pijama. Me meto entre las sábanas y cierro los ojos. No puedo dormir. Hay demasiados pensamientos incoherentes en mi cabeza. Aun noto el beso de PA. Aun tengo los labios hinchados. No puedo detener todos los pensamientos que me vienen a la mente.

lunes, 17 de septiembre de 2012

No estoy equivocada.


    Una taza humeante de leche con cacao
y dos horas por delante.
Estar sola y en pijama
con la música que me acompaña.
Y no tengo remedio
se me nubla la mirada.
Porque en mi corazón siento
que NO ESTOY EQUIVOCADA.
Y ese es el problema.
¿Es que este juego nunca acaba?
Si, lo presiento
estoy llegando al final, o eso pienso.
Pero
¿vale la pena luchar por lo que quiero?
¿No es más fácil salir huyendo?
Hay tantas confusiones,
que por una más
no se notará la diferencia.
Si no me atrevo a avanzar
no tendré que romperme la cabeza.
Porque quiero soltarlo todo
a mi manera.
Y vivir con un secreto
no es una vida sincera.
Y es que no poder ser contigo
como antes era
me duele en el alma...
y se lleva mi calma.
Y no evito llorar
quiero echarlo fuera.
No quiero tragarme
lo que me quema.
 
   

Se busca. CAP 2


    Él me sonríe cuando nos separamos y me revuelve el pelo. Me río y nos quedamos un instante mirándonos. Entonces oigo pasos por detrás y me giro.

-¡Nathan!

    No me contesta y se nos acerca. Se ríe y me mira con una expresión algo extraña. Levanta la mano y me indica que me acerque. Lo hago e intenta besarme. Me aparto al momento y me quedo a la altura de PA, aturdida.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 1


    Levanto la vista y veo cómo la sheriff entra en la comisaría. En sentido contrario va  el chico que llegó a principios de verano. No parece arrepentido ni fastidiado por la bronca que acaba de recibir.

    Me llevo la mano, aun agarrando el paño sucio que estoy usando para limpiar el coche de mis padres, a la frente para secarme el sudor. Uso el brazo a modo de visera y miro al cielo entrecerrando los ojos. Ni una sola nube. A decir verdad, aquí estamos acostumbrados a eso. En días como este, siempre llegamos a los cuarenta y cinco grados. Hoy solo hace treinta y tres, no podemos quejarnos.

martes, 11 de septiembre de 2012

Se busca.


    Se busca individuo de pelo marrón y tez morena. De 1'75m aproximadamente y de diecisiete años.
    DELITO: robo.
    RECOMPENSA: 8000€ en menos de una semana. 5000€ de una semana en  adelante.

martes, 4 de septiembre de 2012

Te quiero.


   
    Ayer me metí en el tuenti, y leí un estado de una chica que decía: "Lo difícil no es decir 'te quiero', si no demostrárlo".

    Y me hice una pregunta:
    "¿Por qué nunca lo digo?"
   
    Cuando era pequeña se lo decía a todos. A mis abuelos, a mis tíos, a mis padres... ¿Por qué paré? Ahora soy incapaz de decirlo. Dos palabras tan simples.

    Cuando veo a mi abuela. Que me enseñó y me enseña tantas cosas. Que me cuidó tantas veces. Y no soy capaz de decirlo. Algo me oprime el pecho y me callo.

    Cuando veo a mi abuelo en el hospital, enfermo, mayor. Lo veo en casa y le pregunto cosas, hablo con él. Pero no soy capaz de darle un abrazo y decirle que le quiero. Aunque el corazón me lo pide a gritos.

    Y mi otra abuela. De pequeña le decía eso todo el rato. Y también le decía "Tus besos me saben a fresa". ¿Por qué no se lo sigo diciendo? ¿Por qué me callo lo que siento?

    A papá y a mamá. No se lo digo. No soy capaz. Y cuando hablo con mi madre y le cuento las cosas que me angustian, o nos peleamos y nos reconciliamos. Ella me lo dice. "Te quiero, Ainhoa". Y yo sólo soy capaz de decir "Y yo a ti".
 
    A mis amigas. Las quiero. Pero no se lo doy dicho tampoco. Los secretos que comparto con ellas.  Los momentos que pasamos juntas.

    A él. Que nunca se lo dije. Ni de pequeña ni menos ahora. A él que por mucho que quiera decirlo yo misma lo evito. A él, la persona en la que las palabras "Te quiero" significan algo diferente. A él.

    Me duele no decirselo a nadie. Pero me duele más cuando voy a decirlo y el pecho me duele. Y me duele más que unas veces sea querer pero no poder y otras poder pero no querer.

    Y me digo que en mi caso es al revés. Lo demuestro continuamente. Las personas a las que quiero siempre han recibido y reciben mi cariño. Para mi no es difícil demostrarlo. Para mí es difícil decirlo.

    Y me pregunto de nuevo "¿por qué?"

    Porque oigo a tanta gente que no se quiere decírselo. Oigo y leo tantos "te quiero" falsos, que siento que esas palabras han sido vaciadas de significado. Y que yo no quiero decir palabras vacías. 

    Porque todas las personas a las que quiero se merecen saberlo. Pero si no lo digo, ¿cómo sé que lo saben?

    Os quiero, pero no sé decirlo. Y eso es lo que más duele.

    No os lo toméis a mal.
    Porfavor.
   

domingo, 26 de agosto de 2012

Ayer viajé en tren.

Ayer viajé en tren.

No recordaba qué era eso. El traqueteo continuo, el paisaje pasar con velocidad, el murmullo de la gente...

El momento ideal para pensar. Y sigo torturándome con la incertidumbre de no saber qué habría pasado. Y vuelvo a pensar que es mucho mejor no saberlo. Que lo mejor que ha podido pasarme es no haber estado allí.

Y aun así sigo preguntándome cuál de las dos opciones habrían ocurrido. Todo o nada.

De pronto todo desaparece y te veo. Estamos en tu casa, viendouna peli de antena tres. Ya es muy tarde, y todos se fueron a dormir. Nosotros queremos acabar la peli. Y estamos acurrucados en el sofá. Me duermo con mi cabeza en tu hombro en algún momento indefinido.

Abro los ojos confusa.Una melodía suena. Pero anes no estaba.Miro a mi alrededor y veo un paisaje, vías de ren,. Al frente, mi abuela me sonríe y dice algo: ¿Dormiste bien ?

Un sueño. De nuevo mi mente me engaña. Me traiciona.

El tren se detiene.

Fin del viaje.

jueves, 23 de agosto de 2012

Qué habría pasado.

Todo lo que cuentas de allá. Que me he marchado por unos días y hay tanto que contar. Que a veces pasan cosas que es mejor olvidar. Que en cada palabra que me escribes oigo tu voz susurrar.
   
Que me confías un secreto que no quieres recordar. Te prometo no contarlo sin bacilar. El recuerdo de tus palabras me hace pensar. Y vuela mi mente a tu cuerpo en esta eterna oscuridad.

    Me pregunto qué habría pasado, si yo hubiera estado.
    La respuesta es muy simpre: Mis labios con tus labios.
    Una confusión, estando a tu lado.
    Una noche inolvidable, que se habría estropeado.
   
    "Un roce así de grande nos habría condenado."

Tan solo esa palabra me hace despertar. Cinco letras tan pequeñas que no puedo ignorar. Un significado imposible de esquivar. Un precipicio entre nosotros imposible de saltar.

Un obstáculo insalvable y tan grande como el mar. Pero tan bello y peligroso que me hace temblar. Un amor prohibido que me atrae como un imán. Un veneno adictivo que no debo probar.

    Mejor seguir luchando, nada debe ocurrir.
    Pelear contra el deseo de acercarme a ti.
    Decirte que te quiero puede ser mi fin.
    Tu amistad y confianza tendrán que servir.

    "Pero ahora es muy tarde para que sea así."




miércoles, 1 de agosto de 2012

Tengo la respuesta, pero no quiero escuchar la pregunta.


    Todo empezó así:

     Los dos juntos, viendo la película que no volví a ver. Todo iba bien. Perfecto.  Y de pronto soy consciente de la oscuridad. De que estamos solos. De que estamos el uno justo al lado del otro, rozando las manos. Y siento las ganas de apoyar mi cabeza en tu hombro.
    Así de simple. Dejar caer mi cabeza hacia la izquierda, sobre tu hombro. Me resisto. NO puedo. NO, me repito.
  
    Ahora ya ha pasado tiempo de aquello, y lo recuerdo tal cual. Y aún siento dentro de mi esas ganas de apoyar mi cabeza en tu hombro.
    Ahora ya no solo es eso. Quiero verte, pero a la vez tengo miedo de no saber aguantar esta vez. Ahora es oir tu voz o hablarte y mirar tus labios. Deseo tanto morderlo, descubrir a qué saben.
    Meneo la cabeza.
    ¿Me estoy volviendo loca? Tú no. NO contigo. ¡NUNCA!
    Por dios, ni siquiera puedo pedir consejo. NO puedo decir en alto lo que pienso, solo dar rodeos como este. Si lo digo será cierto.
    Y si es cierto, no hay vuelta atrás. NO esta vez.
    Me imagino tumbada a tu lado. A poder ser sobre la hierba. Y de pronto, me giro y te beso.
    NO! Ese recuerdo no es así. Sólo nos quedamos mirando las nubes. NO hubo nada de eso.

    ¡Te quiero AHORA aquí! Pero no puedo decirlo. Jamás lo diré. Seguiré sonriendo. Seguiré bromeando. Pero jamás eso. Nunca.

    NO

   

domingo, 24 de junio de 2012

Fin de curso.

    Música. Ruido. Luces en la calle. Mucha gente, y en el centro: TÚ.
Me he preparado para hoy. Me vestí así para ti. Aún sabiendo que no va a pasar nada. L♥ acude a tu llamada. Le surras algo y yo lo ignoro. No me molesta. Ella dice algo negando y tu le hablas de J♠  Estás ayudando a tu amigo a ligar con ella. Sabes que le gusta, pero también que ella jamás le dirá que si. ¿Por qué lo has hecho entonces? Pero ella tarda más de la cuenta. L♣ se acerca a L♥ cuando vuelve y se dicen algo. Me miran con una enorme sonrisa. Intuyo lo que pasa, pero no digo nada. L♥ se me acerca y me dice que vaya con ella, las dos solas. La miro extrañada, y L♣ me guiña un ojo. De repente me recorre un escalofrío y pido ayuda con la mirada a L♦, que lo entiende y me acompaña.
-Creo que hoy puedes conseguir liarte con D•-se refiere a ti. Me separo de ella y tiemblo. L♦ también lo ha entendido.
-No-le digo.
-¿Por qué?-dice- El ha intentado que J♠ se liara conmigo sabiedo que no lo haría. Yo he ido a hablar con él y le he dicho: Tienes que liarte con Ainhoa. Y no ha dicho que no, simplemente no sé que  lío de palabras se ha hecho que no le he entendido.
-L♥, no quiero. No lo entiendes, yo no quiero que sea así, y no me atrevo.
-Tiene razón, no tienes que armar esos líos, L♥- dice L♦
-Pero si ahora está esperándote detrás del bar. ¿No le dejarás plantado?


    No recuerdo qué dije entonces. Por un momento me quedé callada y en mi mente se dibujó por un instante tu silueta apoyada contra la pared y acercándose a mí al acercarme. Mi mente me traicionó y dibujó tu brazo alrededor de mi cintura y nuestros labios acercándose...


-No-Dije, rompiendo aquella imagen de mi mente traidora y traviesa.-No quiero.
-Ainhoa, es una oportunidad única.
-L♥, sé que lo haces con buena intención, pero no quiero que sea así ¿vale? no...-Me cayo, y no sé cómo continuar.
-Bueno, iré a decirle que no vas...

    Al rato volvió diciendo que te habías ido porque había tardado mucho. Siguió insistiendo. Quería que estubiese contenta.

-No quiero que te pase como con X○.

    Mi mente vuelve a traicionarme y evoca la imagen de X○. Sacudo la cabeza. Me mantengo firme en mi decisión hasta que entre L♦ y yo convencemos a L♥ de que lo deje. Y descubrimos que tu te has ido.

    Un rato después, un amigo tuyo viene a preguntarnos porqué L♥ te dijo que no a liarse contigo. No sdice que estas en casa, fatal. Destrozado. Me llevo a L♥ a un lado y le pregunto por qué te dijo eso.
-Le dije que tenía amigas, y que no iba a traicionar a una de esa manera.

  
    Mi mente de nuevo se escapa de allí y se imagina la escena. Se me hace un nudo en el estómago. Sé que te gusta, pero eso me lo confirma. Se le escapa que te dijo que me gustabas y se me desmorona el mundo. Pongo una máscara y sonrío sin mostrar lo que acaba de pasar. Sé que lo hace con buenas intenciones, pero no sabe cómo está metiendo la pata.


    Tu amigo le pregunta si está por ti. Ella niega.
-Porque él está por ti ¿por qué le dijiste que no?


    De nuevo me derrumbo y me sobrepongo.

-Mira- dice L♥. Me mira y sé que va a cometer un error enorme-dile claramente a D• que piense si de verdad no quieres más a Ainhoa que a mi, que se lo piense enserio y detenidamente.


    No aguando más. Me tengo que ir. Se ha pasado. Le doy un codazo más fuerte de lo que debería y me voy de allí, hacia la calle más vacía que hay. Me siento en medio de la plaza. No hay nadie. Podría hecharme a llorar, pero no lo hago. Me sobrepongo. Recuerdo la película de Moulin Rouge! y la canción "the show must go on" suena en mi cabeza. L♥ me llama. Preocupada me pregunta dónde estoy. Al poco rato aparece con L♦ a mi lado. Esta última no sabe que ha pasado. Cuando se lo cuenta, le regaña.
-Muy bien, L♥, estoy orgullosa de ti. ¿Cómo has podido hacer eso?

    Se acerca gente. Ya había derramado lágrimas. Me levanto para prepararme para actuar. Llamo a mi madre para que me vaya a buscar en media hora. El resto de la velada fue un tiempo de ocultar sentimientos en el fondo de mi ser.

    Cuando llego a casa, una duda me asalta: ¿Por qué ayudaste a J♠ a ligar con L♥ si te gustaba ella? Aunque sabías que ella le diría que no, no podías estar seguro del todo.
    ¿Por qué L♥ me dijo que te gustaba? ¿Por qué lo dijo tan enserio?
    ¿Por qué fui tan tonta como para en algún momento llegar a imaginar tus mano en mi cintura y en mi pelo, con tus labios posándose en los míos y murmurabas dos palabras que tanto deseo?
     ¿Por qué llegué a pensar que era verdad?

    Lo peor es que ahora que sabes lo que siento por ti, no sé si podré mirarte a los ojos este martes, al ir a por las notas. Tengo miedo de que me veas. Tengo miedo de que L♥ te diga algo. Tengo miedo de que me digas algo y me vuelva a hacer ilusiones.

    Y también tengo miedo de que ocurra lo contrario.

lunes, 28 de mayo de 2012

Una historia ficticia... ¿O NO?

    Una historia entre millones, de las que hoy día hay en España:

    Manuela, una mujer que se casó a los veinticinco años. Fue víctima de malos tratos a manos de su marido, hasta que diecinueve años después, con cuarenta y cuatro, se separaron. No tuvo hijos.
    Manuela no tenía estudios, sólo primaria, pues de pequeña había tenido que dejarlos para ayudar a su padre en su tienda y a su tío en el bar. Buscando y buscando, encontró un piso barato para vivir, y pidió una hipoteca, pero necesitaba buscar un trabajo. Antes no lo había hecho, porque su marido era el que trabajaba fuera de casa Para ello, decidió sacarse el título de la ESO, y tras unas semanas lo consiguió. Entonces le aceptaron en una fábrica de coches, colocando las tuercas que las máquinas no  pueden colocar. Era un trabajo duro, y ya llevaba dieciséis años trabajando en ello, con su nueva vida, que aunque no era un camino de rosas, para ella era una vida que disfrutaba con su esfuerzo y de la que veía recompensa.
    Hace unos meses, la fábrica tuvo que cerrar por falta de presupuesto para pagar los salarios, y Manuela se quedó en la calle. Tiene sesenta y tres años, y al quedarse sin salario, no pudo pagar la hipoteca de su piso y se lo embargan. Por ahora se las apaña porque tiene unas amigas que la acogen, pero eso no es para siempre. Nadie la acepta para ningún trabajo.
    La semana pasada ha ido a hablar con su asistente social, para buscar una solución. Después de lo que le dijo, ahora no sabe si tener esperanzas, o si ha hecho algo mal para que le pase lo que le pasa.
    "Pues vaya apañándoselas como pueda: busque algunos trabajos temporales, ahorre algún dinerillo, y vaya reservando una plaza en la residencia municipal."


    Una historia que ahora mismo, en este país, se puede encontrar multiplicada por millones.

    "Esta historia no es mía. Mi padre me la dijo, y yo la escribo aquí, para que alguien más pueda leerla".

viernes, 18 de mayo de 2012

Para mi madre...

De mi madre puedo decir mucho
aunque en palabras es difícil poner,
voy a intentar explicarlo todo
y un poema breve hacer.
Es inteligente,
aunque diga que no
a veces resuelve problemas
de difícil solución.
Trabaja mucho y no descansa,
creo que necesita relax,
es buena en puzles y juegos
difíciles de pasar.
Es joven y guapa
y me gusta parecerme a ella,
y creo que tiene cualidades
que no nos enseña.
Como esas veces que dice:
"No sé dibujar"
y coge un lápiz, lo intenta...
y te deja con la boca abierta.
Le gusta escuchar música
aunque no tocar,
pero las veces que prueba
enseguida una melodía sacará.
Escucha lo que le cuento
y consejos sabe dar
cuenta cosas de su infancia
que me habría gustado observar.
A veces le grito o le contesto,
pero porque estoy de mal humor,
y luego me siento culpable
y es ella quien me pide perdón.
Yes difícil poner en letras
toda su dedicación,
sus cuidados desde siempre
y su atención.
Me hace favores de todo tipo
y se pasa un poco,
cuando ella está incómoda o cansada,
por hacernos felices a las dos.
Quizás parezca poco,
pero es un montón
y me faltan cosas
que diré en otra ocasión.

martes, 1 de mayo de 2012

Somos borregos hacia el matadero.


    Nos dicen:
  •     Que los inmigrantes tienen que pagar por la sanidad. Y que hay que pagar más por los fármacos, con la receta.
              Pero, un momento... La familia real tienen  todo esto gratis. Los extranjeros ricos, que vienen a España a hacerse cirugía estética gratis, también ¿no? Pero yo creo que un negro que viene en patera arriesgando la vida, no viene precisamente para operarse la nariz ¿verdad?

  •     Que no hay dinero para mejorar la situación. 
              Pero siguen subvencionando las escuelas privadas y concertadas. Por no hablar de la iglesia.  ¡Ah! y España está por meterse en un conflicto con Argentina porque ha expropiado una empresa que estaba robando de su país, gratis, los recursos naturales. ¡Y eso no es todo! La empresa es privada, y ni siquiera es español el accionista mayoritario, si no un mexicano. Ahora no me sale el nombre, pero creo que es el segundo hombre más rico del mundo.

  •     Que abaratan el despido.
              Es decir: que si a tu jefe le sale de los cojones despedir a la mitad de su plantilla y reducir el sueldo a la otra mitad, puede hacerlo. Y acabas en la puta calle sin indemnización y con las manos vacías, haciendo cola en el INEM.

  •     Los funcionarios cobrarán menos si están de baja.
              Próximamente podremos ver a cirujanos que operan con gripe, bomberos con lumbago, profesores de E.F con una pierna rota...

  •     Que todos esos peces gordos que roban millones del dinero público quedan absueltos si devuelven un 10% de lo que robaron.
              Vamos, un chollo. Parece una promoción para la corrupción: Robe 6 millones del dinero público y devuelva tan solo 600.000. ¡Las mejores ofertas! ¡UN 90% DE DESCUENTO!

  •     Que los recortes que se están haciendo serán efectivos, que acabará la crisis y el desempleo, etcétera, etcétera...
               Y otras paridas varias. ¡Uy! pero que este año, y los dos que siguen seguirá empeorando todo. Ya te avisan.Para que no te quejes, Y si por arte de magia (porque creo que de otro modo es imposible como se siga así) se mejora, te dirán que ha ido mejor de lo esperado y que tenían razón.

  •     Que no censuran la información.
              Pero cierran páginas de descargas y se modifican los testimonios de la gente al dar su opinión, se manipulan los titulares, se enseñan tan sólo una cara de la moneda... ¿como se llama eso?

  
    Yo digo:

  •     Somos borregos.
              Nos están conduciendo al matadero, o al campo para tirar de los carros, y lo único, o lo mínimo que hacemos (sólo algunos, aún por encima) es gritar. No nos quedamos plantados aunque nos empujen, ni nos revelamos, ni nos sacudimos para que nos liberen... Nada.
              Somos sumisos. Y creo que el término "eclavo" también podría empezar a usarse de nuevo dentro de poco.
              Si no ya.

              Sólo una cosa más. Tengo 15 años y lo entiendo.
              ¿Que les pasa a los políticos y a los millones de adultos que hay en España? (y en el mundo, porque en todos lados parecido).

viernes, 27 de abril de 2012

¿Cambio?


    Puede ser que el mundo esté cambiando continuamente. ¿O somos nosotros los que cambiamos? Tan sólo sé que nada es igual cada mañana, al despertar. Incluso en la rutina se esconde ese orden desordenado, algo que se altera silenciosamente. A veces lo notamos. Otras veces no. ¿Es eso un desorden inevitable? ¿No será, más bien, un orden complejo que no llegamos a entender? Los ciclos son eternos, siempre iguales... ¿Siempre? El sol se pone cada tarde, y con el alba se vuelve a erguir. Los árboles dan frutos, florecen o se can sus hojas. ¿No es eso siempre así? Todos los seres nacen, viven y, más tarde, mueren. Todo se repite, pero hay cosas que cambian. ¿No influyen en lo demás? ¿Realmente cambian? A veces abrimos los ojos por l amañana y sentimos el cambio, pero ¿No será ese un ciclo más?

lunes, 16 de abril de 2012

Tabú.

    Hoy día en las noticias no se oyen más que eufemismos para hablar sobre todo aquello que sucede: Que si una "regulación de empleo" por aquí, una "intervención militar" por allá... Llamemos a las cosas por su nombre, por favor. Hay guerras, despidos masivos, asesinatos en vez de "homicidios", cárceles en vez de "centros de reclusión". En ocasiones está bien hablar con eufemismos, pero no cuando la intención es, supuestamente, informar al público de los sucesos.
    Si de verdad esa es la intención, no se deben usar palabras que suavicen las cosas, o que den lugar confundir significados. Si se usa la palabra "víctimas" para hablar en realidad de "muertos" se está manipulando una información básica de la noticia.
    Y esto es sólo una pequerísima parte de lo que se modifica o intenta maquillar en las noticias y las informaciones que se dan. Hay muy porcas cosas ciertas, y nuncan nos enseñan la otra cara de la moneda. Nos enseñan lo que quieren que veamos, y eso es lo primero que hace falta para que hagamos lo que quieran.

    Como si fuéramos borregos. Aunque eso lo trataré en otra entrada.
    Pensad un poco en esto, y abrid los ojos, es lo único que hace falta.

miércoles, 21 de marzo de 2012

2ª historia

 Es un día ventoso en Cedeira (Ferrol). La primera vez que vengo a ver el mar desde unos acantilados. Observo el paisaje y no dejo de sacar fotos a las marabillas que veo: Playas con agua azul, olas rompiendo en las rocas, árboles que besan el agua... Y aparte también encuentro cosas de montaña: grandes bosques de pinos y eucaliptos, caballos salvajes, ganado... También hay un campo eólico, es increíble ponerse debajo de uno de esos gigantescos molinos, mientras el viento de da en la cara, lo escuchas y los caballos trotan al rededor. Subo con los demás miembros de la excursión a la
cima del acantilado (los más altos de la Europa continental, por cierto). Sigo sacando fotos de las flores raras que veo ( yo soy de interior, y me encanta el mar), del agua, del cielo más azul... Y de pronto miro al mar y veo la línea del horizonte. Esa lineas que me acompaña a todas partes. Le dedico una foto y sonrío. Es una foto simple que lo dice todo. Al menos para mí. Volvemos al bus y media hora después nos vamos a otros acantilados más pequeños, y allí noto la falta de algo. Me pongo a buscar y lo encuentro: La línea del horizonte ha desaparecido. De pronto, siento que acabo de hacer un gran descubrimiento: Los límites sólo los pongo yo. El horizonte está ahí para que nos guiemos, no para que nos pongamos barreras. Esa frontera mágica y frágil también se puede romper. Se puede atravesar. Eso es lo que me enseñó el mar.

sábado, 17 de marzo de 2012

1ª historia.

  Un ciruelo en flor. El horizonte dándole la bienvenida al sol. Aunque no se aprecie, una mimosa al fondo. Tras la cámara, una chica de 15 años capturando una imagen que lleva viendo desde que tiene uso de conciencia. Modificada, claro está: los árboles crecen, y los jardines, sobre todo los grandes, sufren modificaciones. Un día caluroso de invierno. (Sí, 2012, ese año en el que el verano parece haberse adelantado demasiado). Seis gatos deambulando por ese mismo jardín. Abejorros aprobechando los últimos rayos de sol para polinizar las flores de este ciruelo y de su compañero (y de otras muchas plantas). La cámara se desvía un momento, para fotografiar a los gatos y de paso acariciarlos. Coger a uno en brazos y enseñarle la foto, que ignora. Sin embargo no me ignora a mi, y me lame la mano. Observo el paisaje y dejo descansar mi cámara. Observo el colorido del jardín ante las últimas luces del día. El lento pero constante trayecto del sol hasta su cuna. Uno pájaros nuevos picoteando en los árboles. Y otros pájaros que nos visitan todos los años cantandoa pleno pulmón. Cierro los ojos y dejo que me de el sol. Al abrirlos veo como este es besado por el horizonte y me coloco. Fotografío, por casualidad, la misma rama y las mismas flores. El viento empieza a soplar suavemente y una estrella luce en el cielo. Me quedo hasta que sólo se percibe el ajetreo de la gente a lo lejos y el despertar de los animales nocturnos y entro en casa con un escalofrío, mientras que mis gatos me observan astutos, leyendo mi mente.

viernes, 16 de marzo de 2012

Rápido despierta!

Respirar hondo y mirar.
"Ánimo!" te dices, solo debes avanzar.
Pero tienes miedo, y das un paso atrás.
Intentas seguir, y te hacen tropezar.
Durante la caída lo ves avanzar.
Ocultas tu mirada para esconder la verdad.
Dices ser humilde, para poder escapar.
Entiendes que se mienta en favor de la verdad.
Sientes la traición de tu corazón al amar.
Piensas que es la razón quien debe mandar.
Inmersa en lo malo no puedes disfrutar.
Esperar no es una opción, debes salir a buscar.
¡Rápido! ¡lucha! no te dejes avasallar.
Tienes que abrir los ojos, debes despertar.
A veces la vida es como un sueño:

 Tiene un principio,
y un final.
Casi siempre son lo mismo
si se hace realidad.