miércoles, 12 de diciembre de 2012

Una razón para creer.

Hace años que dejé de creer en Dios, tambien llamado 'el de arriba', el 'señor' o, como yo le llamaba de pequeña: 'padre', porque nos habían enseñado que era padre de todos.

¿La razón?
Estaba en misa, creo recordar que en Semana Santa aunque no estoy segura, con mi familia, pero entre mi abuela y mi tía. Estabamos situados alante de todo, con el altar hacia la izquierda.
Entonces una mujer quiso hablar. Dijo, emocionada, que un año antes había perdido a la virgen de aquella iglesia que su marido se curara, y tras mucho rezar, ahora estaba perfectamente. Que ella no creía mucho en Dios antes, pero que entonces le estaba muy agradecida.
Mi abuela le susurró a mi tía:
-Mira,¿Escoitaches? A ela curóuselle!-Parecía esperanzada.

Mi tía no parecía convencida. Es más, estaba muy abatida.

Y yo no sé si tenia diez años u ocho. Pero nadie me había contado nada. Sin embargo, yo había escuchado a mi madre hablar de que mi tío estaba muy mal.

Y pensé, seria, comprometida conmigo misma y hacia mi tía, mitío y familiares, que yo rezaría cada noche para que se pusiera bien.

 Y así lo hice. Me pasé casi un año rezando cada noche media hora o más, repitiendo las escasas oraciones que sabía y pidiendo la salud de mi tío.

Un tiempo después, antes de que muriera, supe que tenía cáncer.

No duró mucho. Y mi tía lloró y lloró. Y mi primo, de mis años, intentaba consolarla. (Era su abuelo)

 ¿Y yo? Yo no fui al entierro porque mis padres pensaron que si había llorado en casa, allí más. Y querían ahorrarme esa experiencia.

Ni quería ir.

Estaba confundida, frustrada. Estaba segura de que había deseado de corazón que se curara. Estaba segura de que había encendido suficientes velas en la iglesia. Estaba segura de que había cerrado los ojos lo suficientemente fuerte al rezar para no distraerme de nada.

Estaba segura de haberlo hechjo todo bien. ¿Y había fallado?
¿Les había fallado?

No. En ese momento dejé de creer en Dios. Dejé de creer en los rezos. Dejé de creer en ir a la iglesia los domingos, en la propia iglesia.

Me sentí engañada y traicionada. Me sentí idiota.

Y hoy... mi abuelo. Mi único abuelo, está en el hospital. Tiene cáncer, también. Está fatal. Si en estos días no se recupera, no volveré a hablar con él.

Y ahora, despues de tantos años, que en realidad no son tantos,pero que en mi corta vida representan mucho, necesito una razón para creer. Necesito tener añguien a quien pedir por favor. Que por favor se ponga bien.

Que no se vaya. Que se recupere. Que pueda seguir disfrutando de él unos años más : todavía no es muy viejo. Que mis primos pequeños puedan crecer con él.

Ahora, de nuevo, necesito una razón para creer que hay alguien ahí, que puede ayudarle.

Necesito volver a creer, aunque tropiece de nuevo con la misma piedra.

Porque necesito un milagro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No te vayas sin comentar! :D