jueves, 27 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 7


    Estamos tumbados sobre el césped, junto al río. Marcus acaricia mi pelo mientras miro el cielo, manchado con las copas de los árboles. Después del beso no dijimos nada. Y ya hace más de tres semanas que venimos a vernos aquí todas las tardes, para quedarnos tumbados hablando. Pero no puedo apartar de mí la voz de la conciencia. Hay que aclarar las cosas. Aunque me pregunto: ¿Cómo podemos aclarar las cosas si ni yo las tengo claras? Sólo tengo claro que Nathan me gusta desde hace años y que me sigue gustando. Y que Marcus me enloquece. Son completamente distintos, y me gustan de maneras diferentes. Hay una cosa que sé: Que no puedo resistirme a Marcus. Que cuando estoy con él me olvido de Nathan. Y que con Nathan me siento feliz y cómoda, mientras que con Marcus siento complicidad y... no lo sé explicar. Me siento dividida. Giro mi cabeza hacia Marcus y me encuentro con una mirada tierna que me observa y una sonrisa. Dios...

martes, 25 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 6


-¿Cómo te fue con mi hermano?

    Aquí estoy, a las tres del mediodía, tirada en mi sofá como una tonta enamorada, abrazando un cojín mientras recuerdo la cita del día anterior. July está en el sillón de enfrente, comiendo las patatas fritas que puse en la mesa. Me mira con sonrisa pícara pero está impaciente.

-Maravillosamente-Le digo.

    Pone cara de "no me vaciles y confiesa" mientras me tira una patata. Y es que comprendo que esté tan impaciente. Mi madre ya no estaba cuando volvimos al pueblo a las diez de la noche. seis horas dan para mucho más que para ir al cine.

-Suéltalo ya, lo estás deseando.-me dice, echándose en el sillón. Coge otra patata y me señala con ella guiñando un ojo.-¿Qué te ha hecho el casanova de mi hermano? ¿Te ha comido la lengua con tanto beso?

    Sonrío y le miro. Se está impacientando de verdad. Pero es que aún vivo en el día de ayer. No puede culparme ¿no? Decido empezar a hablar.

-Fuimos al cine.-Se ríe y pregunta.

-No me digas, eso es lo único que sé que hicisteis. ¿Qué tal la peli? ¿Cuál visteis?

-Vimos Entre nosotros... creo.-Digo. Entonces me quito de rodeos.-No me fijé mucho, la verdad. Estuvimos besándonos toda la peli...

-¡Lo sabía!-Exclama, comiéndose la patata. Sonrío.-¿Y luego qué hicisteis?

-Nos fuimos a un bar a tomar algo. Estuvimos hablando y hablando, y luego fuimos a pasear al parque. A eso de las...nueve, decidimos volver, y...

-¿Y...?

-Nada, estuvimos besándonos en el coche hasta casi las diez, y nos volvimos.

-Qué bien, así que no...-me mira y me pongo colorada.

-¡Claro que no!

    Nos reímos a carcajadas y cuando nos tranquilizamos hablamos de cómo han sido las clases, o de los nuevos profesores. El de sociales tiene cara de mosca, según July, aunque no sé muy bien a qué se refiere.

-En fin, ya son las cinco y cuarto. Tengo que irme a casa, que vamos a ir a la ciudad a comprar. Nos vemos mañana ¿ok?

-Ok, July. Hasta mañana.

    Se va y yo recojo las cosas. Pienso qué puedo hacer, pero no se me ocurre nada. No me apetece estar en el ordenador, y los demás han ido todos a comprar cosas a la ciudad. Suspiro. Salgo de casa y cierro la puerta con llave. Me voy a dar un paseo.

    Al cruzar la esquina, me freno a tiempo de chocar con alguien.

-¡Marcus!-exclamo.

-¡Princesa!-sonríe-menos mal que frenamos, o acabábamos en el suelo.

    Nos reímos.

-¿Qué tal?

-Muy bien, princesa. ¿Qué estás haciendo?

-Nada, dar un paseo. ¿Y tú?

-Lo mismo-responde, encogiéndose de hombros.-¿Te apetece que te acompañe.

    Noto un calor agradable en la cara. Asiento y caminamos juntos. Nos dirigimos al bosque, el único sitio fresco, en realidad. Vamos hablando sin hablar de nada. Me hace reír constantemente, y cada vez me siento más cómoda. ¿Quién dijo que un chico y una chica no pueden ser amigos? Al llegar, nos sentamos en un merendero.

-¿Y tú que vas a hacer cuando acabes el instituto?-me pregunta.

-Quiero estudiar medicina, para ser cirujana como mi madre. Me encantaría salvar vidas, como hace ella. ¿Y tú?

-Yo quiero estudiar psicología. Me gustaría entender la mente humana, lo que la gente piensa... y entenderme un poco más a mí mismo.

-No parece que te entiendas mal-bromeo.

-Pues tengo unos líos mentales que no puedes imaginar. Hago tantas cosas que no quiero hacer, o digo tantas cosas que no quiero decir...-Me mira a los ojos y se me forma un nudo en el pecho. Oigo latir mi corazón y dejo de respirar. Es como si me hubiera atrapado con la mirada. No me atrevo a decir nada, me siento extraña. Alarga una mano sobre la mesa del merendero, pues estamos enfrente el uno del otro, y la pone sobre la mía. Me quedo paralizada del todo. No puedo evitar hundirme en esos ojos verde pradera. Entonces habla-Por ejemplo lo que te dije el domingo, que me gustaría que fuésemos amigos. Sé que estás con Nathan, pero tenía que decírtelo, Emma.

    No digo nada. Sigo atrapada en sus ojos. Sólo que ahora no quiero irme. No lo entiendo, de nuevo. Cuando dijo eso, el corazón me dio un vuelco de alegría. No puede ser. Estoy con Nathan. Y lo importante, lo lioso, es que estoy bien con Nathan. Es lo que quiero. Entonces ¿por qué no puedo evitar hacer lo que estoy haciendo?

    Estoy adelantándome hacia Marcus sobre la mesa. Arrastro la otra mano hasta encontrarme con la suya. Entrelazamos los dedos. No hemos dejado de mirarnos un segundo. Él también ha avanzado. Nuestras caras están tan cerca... Noto un tirón en el estómago. No puedo hacer esto. Pero lo estoy haciendo igual. La angustia me muerde por dentro. Miro sus labios mientras digo lo siguiente.

-No tenías que haber dicho eso.-Cierro los ojos y le beso. Un contacto suave, para enviar un mensaje.

    Algo que me confirma que me estoy metiendo en un lío del que no puedo ni quiero salir.

Se busca. CAP 5


    Me siento al lado de July en la segunda fila, junto a la pared. Los demás también buscan el mejor sitio para sentarse. Dejo el archivador sobre la mesa y observo mi alrededor. Se oye mucho ruido por los pasillos. Después de la charla de presentación, siempre es lo mismo: Irse a la clase, el tutor nos explica unas cuantas cosas... Aunque este año hay más cambios que el año pasado.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Esta noche

Esta noche desearía hacer tanyas cosas...

    Quisiera pasar toda la noche en vela, hasta que suene el despertador. Oir soplar al viento ahí afuera, a escasos centímetros sobre mi cabeza. Escuchar el golpeteo de la lluvia en el tejado, con este ritmo irregular. Dejar de comerme el coco de una vez. Dejar de pensar en ti...

    Me gustaría tanto verte ahora. Decirte que estoy triste y me intentaras hacer reír con tus bromas. Me gustaría tanto mirarte a los ojos, abrazarte, decirte lo que siento y quedarnos en silencio...

    Me gustaría tanto ir mañana al instituto sin haber dormido. Esforzarme por atender y poder dejar de pensar en ti, de nuevo...

    Quiero escuchar música, con tanto volumen que no escuche a mi respiración. Para no escucharme pensar: "Díselo, aunque se te rompa el corazón".

Se busca. CAP 4


-Hola.-Respondo. Estoy mareada. El corazón me late a cien por hora. Es cómo si el tenerlo cerca me provocara electricidad en la piel. Y sólo me está mirando...

-¿Puedo pasar?-Me pregunta sonriendo. Asiento y me aparto. Cierro la puerta y tengo una extraña sensación de "deja' vu". Normal, se están repitiendo demasiadas cosas. Levanto la vista y PA no me está mirando fijamente, si no que me echa ojeadas y observa su alrededor, como intentando conocer la casa. Finalmente le hablo

viernes, 21 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 3


    Cierro la puerta y subo hasta la cocina, donde lo recojo todo. Me voy a mi cuarto en el tercer piso y me pongo el pijama. Me meto entre las sábanas y cierro los ojos. No puedo dormir. Hay demasiados pensamientos incoherentes en mi cabeza. Aun noto el beso de PA. Aun tengo los labios hinchados. No puedo detener todos los pensamientos que me vienen a la mente.

lunes, 17 de septiembre de 2012

No estoy equivocada.


    Una taza humeante de leche con cacao
y dos horas por delante.
Estar sola y en pijama
con la música que me acompaña.
Y no tengo remedio
se me nubla la mirada.
Porque en mi corazón siento
que NO ESTOY EQUIVOCADA.
Y ese es el problema.
¿Es que este juego nunca acaba?
Si, lo presiento
estoy llegando al final, o eso pienso.
Pero
¿vale la pena luchar por lo que quiero?
¿No es más fácil salir huyendo?
Hay tantas confusiones,
que por una más
no se notará la diferencia.
Si no me atrevo a avanzar
no tendré que romperme la cabeza.
Porque quiero soltarlo todo
a mi manera.
Y vivir con un secreto
no es una vida sincera.
Y es que no poder ser contigo
como antes era
me duele en el alma...
y se lleva mi calma.
Y no evito llorar
quiero echarlo fuera.
No quiero tragarme
lo que me quema.
 
   

Se busca. CAP 2


    Él me sonríe cuando nos separamos y me revuelve el pelo. Me río y nos quedamos un instante mirándonos. Entonces oigo pasos por detrás y me giro.

-¡Nathan!

    No me contesta y se nos acerca. Se ríe y me mira con una expresión algo extraña. Levanta la mano y me indica que me acerque. Lo hago e intenta besarme. Me aparto al momento y me quedo a la altura de PA, aturdida.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Se busca. CAP 1


    Levanto la vista y veo cómo la sheriff entra en la comisaría. En sentido contrario va  el chico que llegó a principios de verano. No parece arrepentido ni fastidiado por la bronca que acaba de recibir.

    Me llevo la mano, aun agarrando el paño sucio que estoy usando para limpiar el coche de mis padres, a la frente para secarme el sudor. Uso el brazo a modo de visera y miro al cielo entrecerrando los ojos. Ni una sola nube. A decir verdad, aquí estamos acostumbrados a eso. En días como este, siempre llegamos a los cuarenta y cinco grados. Hoy solo hace treinta y tres, no podemos quejarnos.

martes, 11 de septiembre de 2012

Se busca.


    Se busca individuo de pelo marrón y tez morena. De 1'75m aproximadamente y de diecisiete años.
    DELITO: robo.
    RECOMPENSA: 8000€ en menos de una semana. 5000€ de una semana en  adelante.

martes, 4 de septiembre de 2012

Te quiero.


   
    Ayer me metí en el tuenti, y leí un estado de una chica que decía: "Lo difícil no es decir 'te quiero', si no demostrárlo".

    Y me hice una pregunta:
    "¿Por qué nunca lo digo?"
   
    Cuando era pequeña se lo decía a todos. A mis abuelos, a mis tíos, a mis padres... ¿Por qué paré? Ahora soy incapaz de decirlo. Dos palabras tan simples.

    Cuando veo a mi abuela. Que me enseñó y me enseña tantas cosas. Que me cuidó tantas veces. Y no soy capaz de decirlo. Algo me oprime el pecho y me callo.

    Cuando veo a mi abuelo en el hospital, enfermo, mayor. Lo veo en casa y le pregunto cosas, hablo con él. Pero no soy capaz de darle un abrazo y decirle que le quiero. Aunque el corazón me lo pide a gritos.

    Y mi otra abuela. De pequeña le decía eso todo el rato. Y también le decía "Tus besos me saben a fresa". ¿Por qué no se lo sigo diciendo? ¿Por qué me callo lo que siento?

    A papá y a mamá. No se lo digo. No soy capaz. Y cuando hablo con mi madre y le cuento las cosas que me angustian, o nos peleamos y nos reconciliamos. Ella me lo dice. "Te quiero, Ainhoa". Y yo sólo soy capaz de decir "Y yo a ti".
 
    A mis amigas. Las quiero. Pero no se lo doy dicho tampoco. Los secretos que comparto con ellas.  Los momentos que pasamos juntas.

    A él. Que nunca se lo dije. Ni de pequeña ni menos ahora. A él que por mucho que quiera decirlo yo misma lo evito. A él, la persona en la que las palabras "Te quiero" significan algo diferente. A él.

    Me duele no decirselo a nadie. Pero me duele más cuando voy a decirlo y el pecho me duele. Y me duele más que unas veces sea querer pero no poder y otras poder pero no querer.

    Y me digo que en mi caso es al revés. Lo demuestro continuamente. Las personas a las que quiero siempre han recibido y reciben mi cariño. Para mi no es difícil demostrarlo. Para mí es difícil decirlo.

    Y me pregunto de nuevo "¿por qué?"

    Porque oigo a tanta gente que no se quiere decírselo. Oigo y leo tantos "te quiero" falsos, que siento que esas palabras han sido vaciadas de significado. Y que yo no quiero decir palabras vacías. 

    Porque todas las personas a las que quiero se merecen saberlo. Pero si no lo digo, ¿cómo sé que lo saben?

    Os quiero, pero no sé decirlo. Y eso es lo que más duele.

    No os lo toméis a mal.
    Porfavor.