domingo, 23 de diciembre de 2012

Tus besos me saben a fresa.

Sólo quiero llorar hasta quedarme sin lágrimas.

Pero he de ser fuerte por Ali. Por mamá. Por la abuela.

He de transmitirles fuerza. Para que no terminen de derrumbarse.

Debo ser fuerte por él. Por mi abuelo. Es lo que él querría ¿verdad?

Aunque sí puedo llorar sin que me vean.

Te quiero, abuelito. Te quiero. Te quiero.

Te quiero...

Tanto o más que cuando de pequeña os decía, a ti y a la abuela, 'tus besos me saben a fresa'

Te quiero tanto... por eso lloro. Entiéndelo. No es que sea débil.
Es porque te quiero.

Vale, quizás no sea tan fuerte como debería. Pero es que te voy a extrañar. Mucho.

Te quiero, lo sabes ¿no? Quizás últimamente no lo dije lo suficiente. Pero te quiero. Muchomuchomucho.

¿Recuerdas cuando se me hacía esa pregunta de pequeña y abría mucho los brazos, me ponía de puntillas y abría mucho los ojos, diciendo, con la boca muy abierta, 'ASÍ!'?

O decía: 'de aquí a la luna. Y vuelta.

Tus besos me saben a fresa, lo recuerdo.

Y ahora... he de ser fuerte por mamá, por la abuela. Por ti.

Te quiero. Siento no haberlo dicho más amenudo. Lo siento. Por favor, ¿podrás perdonarme algún día? ¿Podrás hacerlo? No me excusaré diciendo que me es muy difícil hacerlo. A los seres queridos hay que decirle cuánto les quieres. Nunca es demasiado.

Por favor. Perdóname por no preguntarte más cosas. Perdóname por cualquier cosa que haya hecho mal.
Sabes que te quiero.

Eso SIEMPRE.

Adiós. De tu primera nieta. De tu niña. De Ainhoa. No, de "Inhoa", como tú me decías.

De esa niña traviesa pero obediente que siempre disfrutó
contigo.

Adéus, da túa mociña, que se vai facendo grande, pero que, en realidade, aínda precisaba da túa presenza. Adéus.

1 comentario:

  1. Me he acomplejado con la entrada, espero que ahora todo vaya mejor. Buen blog, y animo.

    ResponderEliminar

No te vayas sin comentar! :D