martes, 26 de marzo de 2013
Se busca. CAP 14
Bajo hasta el primer piso y abro la puerta. Casi se me para el corazón. Suspiro.
-¡Emma! ¿Por qué no contestas al móvil?
-Julia, tranquila. Lo apagué porque tenía un poco de fiebre... ¿qué pasa? Entra.
-¿No te lo ha contado Nathan?-me dice, sorprendida. Cierro la puerta y subimos al primer piso. Marcus está escondido en mi cuarto. Supongo que entenderá que no es buen momento para salir de ahí. Me encojo de hombros y se sienta en el sofá suspirando.-Es muy fuerte. ¡Han pillado a Marcus robando en comisaría! ¡Ha robado documentos, pruebas del robo de la tienda de móviles, las cintas de las cámaras de vigilancia y las llaves maestras! Y para colmo se ha escapado. Se están imprimiendo unos carteles de busqueda y captura. Pero creen que ya se ha ido...
-Espera, espera, espera... Para. ¿Cómo que ha hecho eso? ¿Qué pruebas hay?
July me mira en silencio, y parpadea. Mira al tejado y suspira. Vuelve a mirarme.
-Lo pilló Nathan. Es el único testigo. Bueno, eso y una huellas dactilares en la fotocopiadora, porque las demás pruebas las robó...
-¡No es posible!-exclamo. Sé que no ha hecho eso. Sin embargo, aunque Nathan cada vez me parece más un cerdo, no creía que fuera capaz de inculpar a alguien de algo así... Creo que ahora sí me creo que Nathan haya robado la tienda de móviles...
-Al principio yo tampoco me lo creía, pero no cabe lugar a dudas. Aunque podría haber sido su hermano gemelo...
Me quedo paralizada. Es cierto. Con Marcus escondido, ¡puede que Henry reciba todas las culpas!
-Van a hacerle una prueba, a ver si coinciden las huellas. Pero Henry está tan aturdido que no parece el culpable.
Dios... no sé qué hacer ¿debería contarle a Julia lo que ha pasado? No, ella es mi mejor amiga, pero no creería nada que inculpara a su hermano en algo así. Y si descubre que le he estado poniendo los cuernos con el que ahora parece ser un ladrón a ojos de todos en este pueblo, y que si es capturado por Nathan, este será un héroe, creo que me matará. No, definitivamente, no es buena idea contárselo.
-¿Emma? ¿Me escuchas?
-¡Sí! claro, es que me he quedado...
-Lo sé, pero si lo piensas bien, casi no lo conocemos. No sabíamos cómo es, así que... Bueno, supongo que Nathan vendrá a decírtelo en breve. Dijiste que tenías fiebre ¿estás mejor? Si necesitas algo... -me guiña un ojo- le diré que venga a cuidarte y le deje este trabajito a la sheriff.
-¡No! No hace falta. Estoy bien, y además, esto es... importante para él.
-Bueno, pero un descansito no hace daño- me da un beso en la mejilla y me revuelve el pelo-y no te pongas enferma, chica. Ya le llamaré para que venga en cuanto pueda.
-July, no hace...-me guiña un ojo y se va-tengo que ayudar a mi madre.-Se para y añade-qué suerte tienes, casa vacía siempre.
Y se va. Yo me quedo allí, derrotada. Lo último que quiero es vérmelas con Nathan. Marcuas baja y se sienta a mi lado.
-No tienes buena cara, princesa. Creo que no me lo has contado todo. No es sólo que él te ignorase cuando le dijiste que paraseis, ¿verdad? Hizo algo más.
Niego con la cabeza, sin mirarle. Me acaricia el pelo. Me agarra una mano y besa cada dedo despacio, acariciando la palma dibujando círculos con un dedo.
-Si yo te hiciera algo malo alguna vez, no me perdones. No vuelvas a hablarme. Si alguna vez te hago daño, castígame alejándote de mí. Olvídame. Si pasa, me lo mereceré.
-¿Qué estás diciendo? Tú jamás me harás nada malo, P.A.
-Esa es mi idea.
Le beso y me abraza.
-Pero quiero que confíes en mí. Al igual que yo confío en ti.
-¿Qué quieres decir?
-¿Qué te hizo? Necesito saberlo.-Respiro.
-Cuando le dije que parara... me agarró la manos con fuerza... me hacía daño... Y no podía moverme... Sólo paró al verme llorar... Pero no llegamos a...-Me escuecen los ojos. Revivo el miedo... Cierro los párpados.
-Ssshhh-me dice, silenciandome con un dedo en mis labios. Me abraza. Y me siento fuerte a su lado.-Juro que no va a salirse con la suya. Y no volverá a tocarte.
-Pero tienes que esconderte hasta que encontremos una forma de demostrar que eres inocente. No voy a permitir que te inculpen por algo que ha hecho él. Quédate aquí, conmigo.
-No puedo, te meterás en líos si me descubren.
-No tienen por qué. Mi madre no vendrá hasta dentro de unos días, y mi padre hasta dentro de una semana y pico. Sólo voy a estar yo. Contigo. No encuentro otra forma mejor de esconderte. Encontraremos alguna manera de demostrar tu inocencia para entonces.
-Es una tentación demasiado grande...-me susurra al oido. Sonrío.
-¿Quieres comer?
Comemos pasta. Mi especialidad.
Y todo marcha bien. Sé que Nathan va a aparecer en cualquier momento. Que la tormenta está a punto de desatarse de verdad. Que a partir de ahora, se acaba la calma... y empieza la acción.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No te vayas sin comentar! :D