¿Sabes qué es lo que más me gusta de ti? Ni yo lo sé explicar. Porque antes de nada, tú no deberías gustarme. Estás prohibido para mí. Y sin embargo...
Me gusta tu sonrisa. La de verdad.
La que me enseñas a mí.
Me gustan tus ojos de color indefinido,
desde el negro hasta el naranja miel,
pasando por varios verdes y marrones.
Tu pelo revuelto.
Me gusta tu manera de reirte de mí,
y consolarme con un abrazo después de hacerme rabiar.
Cómo ves las cosas cuando estás desanimado.
Y ese gusto tuyo por los gorros raros.
(Me gusta cada uno de los que tienes)
Tu música.
Tus abrazos sorpresa, cuando te aburres.
Lo que escribes.
Tu timidez delante de una cámara.
Tu forma de sentarte a mirar el móvil.
Cómo me llamas.
Cómo me alegras el día al hablar conmigo.Lo que escribes.
Tu timidez delante de una cámara.
Tu olor
cuando estás a mi lado
y en mi chaqueta cuando te has ido.
Y he de reconocer que me he vuelto adicta al peligro de que me gustes. Me he vuelto adicta a tener miedo de lo que pueda pasar. Me he vuelto adicta a la sensación que tengo cuando hablamos, como amigos. Y al fantasma que se ha atado a mi alma y no me deja nunca, recordándome tu nombre constantemente. Y al ángel que cada momento me recuerda que no voy a perderte.
Me he vuelto adicta a ti, sin haberte provado.