Ayer viajé en tren.
No recordaba qué era eso. El traqueteo continuo, el paisaje pasar con velocidad, el murmullo de la gente...
El momento ideal para pensar. Y sigo torturándome con la incertidumbre de no saber qué habría pasado. Y vuelvo a pensar que es mucho mejor no saberlo. Que lo mejor que ha podido pasarme es no haber estado allí.
Y aun así sigo preguntándome cuál de las dos opciones habrían ocurrido. Todo o nada.
De pronto todo desaparece y te veo. Estamos en tu casa, viendouna peli de antena tres. Ya es muy tarde, y todos se fueron a dormir. Nosotros queremos acabar la peli. Y estamos acurrucados en el sofá. Me duermo con mi cabeza en tu hombro en algún momento indefinido.
Abro los ojos confusa.Una melodía suena. Pero anes no estaba.Miro a mi alrededor y veo un paisaje, vías de ren,. Al frente, mi abuela me sonríe y dice algo: ¿Dormiste bien ?
Un sueño. De nuevo mi mente me engaña. Me traiciona.
El tren se detiene.
Fin del viaje.
domingo, 26 de agosto de 2012
jueves, 23 de agosto de 2012
Qué habría pasado.
Todo lo que cuentas de allá. Que me he marchado por unos días y hay tanto que contar. Que a veces pasan cosas que es mejor olvidar. Que en cada palabra que me escribes oigo tu voz susurrar.
Que me confías un secreto que no quieres recordar. Te prometo no contarlo sin bacilar. El recuerdo de tus palabras me hace pensar. Y vuela mi mente a tu cuerpo en esta eterna oscuridad.
Me pregunto qué habría pasado, si yo hubiera estado.
La respuesta es muy simpre: Mis labios con tus labios.
Una confusión, estando a tu lado.
Una noche inolvidable, que se habría estropeado.
"Un roce así de grande nos habría condenado."
Tan solo esa palabra me hace despertar. Cinco letras tan pequeñas que no puedo ignorar. Un significado imposible de esquivar. Un precipicio entre nosotros imposible de saltar.
Un obstáculo insalvable y tan grande como el mar. Pero tan bello y peligroso que me hace temblar. Un amor prohibido que me atrae como un imán. Un veneno adictivo que no debo probar.
Mejor seguir luchando, nada debe ocurrir.
Pelear contra el deseo de acercarme a ti.
Decirte que te quiero puede ser mi fin.
Tu amistad y confianza tendrán que servir.
"Pero ahora es muy tarde para que sea así."
Que me confías un secreto que no quieres recordar. Te prometo no contarlo sin bacilar. El recuerdo de tus palabras me hace pensar. Y vuela mi mente a tu cuerpo en esta eterna oscuridad.
Me pregunto qué habría pasado, si yo hubiera estado.
La respuesta es muy simpre: Mis labios con tus labios.
Una confusión, estando a tu lado.
Una noche inolvidable, que se habría estropeado.
"Un roce así de grande nos habría condenado."
Tan solo esa palabra me hace despertar. Cinco letras tan pequeñas que no puedo ignorar. Un significado imposible de esquivar. Un precipicio entre nosotros imposible de saltar.
Un obstáculo insalvable y tan grande como el mar. Pero tan bello y peligroso que me hace temblar. Un amor prohibido que me atrae como un imán. Un veneno adictivo que no debo probar.
Mejor seguir luchando, nada debe ocurrir.
Pelear contra el deseo de acercarme a ti.
Decirte que te quiero puede ser mi fin.
Tu amistad y confianza tendrán que servir.
"Pero ahora es muy tarde para que sea así."
miércoles, 1 de agosto de 2012
Tengo la respuesta, pero no quiero escuchar la pregunta.
Todo empezó así:
Los dos juntos, viendo la película que no volví a ver. Todo iba bien. Perfecto. Y de pronto soy consciente de la oscuridad. De que estamos solos. De que estamos el uno justo al lado del otro, rozando las manos. Y siento las ganas de apoyar mi cabeza en tu hombro.
Así de simple. Dejar caer mi cabeza hacia la izquierda, sobre tu hombro. Me resisto. NO puedo. NO, me repito.
Ahora ya ha pasado tiempo de aquello, y lo recuerdo tal cual. Y aún siento dentro de mi esas ganas de apoyar mi cabeza en tu hombro.
Ahora ya no solo es eso. Quiero verte, pero a la vez tengo miedo de no saber aguantar esta vez. Ahora es oir tu voz o hablarte y mirar tus labios. Deseo tanto morderlo, descubrir a qué saben.
Meneo la cabeza.
¿Me estoy volviendo loca? Tú no. NO contigo. ¡NUNCA!
Por dios, ni siquiera puedo pedir consejo. NO puedo decir en alto lo que pienso, solo dar rodeos como este. Si lo digo será cierto.
Y si es cierto, no hay vuelta atrás. NO esta vez.
Me imagino tumbada a tu lado. A poder ser sobre la hierba. Y de pronto, me giro y te beso.
NO! Ese recuerdo no es así. Sólo nos quedamos mirando las nubes. NO hubo nada de eso.
¡Te quiero AHORA aquí! Pero no puedo decirlo. Jamás lo diré. Seguiré sonriendo. Seguiré bromeando. Pero jamás eso. Nunca.
NO
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)